Stensness y Christiansen ponen al Viking 2-0 antes del descanso
Viking golpeó primero y construyó una ventaja inesperada frente al Bayern München con dos acciones que cambiaron por completo el escenario del partido. Apenas a los 2 minutos, Gianni Stensness apareció para abrir el marcador tras una asistencia de Zlatko Tripić. El defensor aprovechó la primera gran oportunidad del conjunto local y convirtió el 1-0, obligando al equipo alemán a reaccionar desde una situación incómoda. Bayern München tuvo mayor control de la pelota durante el encuentro, pero en el inicio no consiguió transformar esa posesión en ocasiones claras capaces de equilibrar el resultado.
El segundo golpe llegó a los 38 minutos. Peter Christiansen recibió la asistencia de Erik Botheim y marcó el 2-0 para Viking, una ventaja que reflejaba la eficacia del equipo noruego en el área rival. El conjunto dirigido por B. Aarsheim llegó al descanso con una diferencia amplia pese a registrar solamente 34% de posesión y 155 pases acertados, frente a los 475 del Bayern München. La presión del visitante no encontraba respuesta en el marcador, mientras Viking protegía su ventaja con orden y buscaba acelerar cada vez que Tripić, Botheim o Christiansen encontraban espacios. El 2-0 al entretiempo dejó al Bayern München ante la necesidad de cambiar su intensidad y su precisión ofensiva para evitar que el partido se escapara.
El VAR y el doblete de Kane devuelven al Bayern al 2-2
El Bayern München encontró la puerta de regreso al partido después de una intervención decisiva del VAR. A los 52 minutos, Konrad Laimer recibió una tarjeta amarilla y la revisión confirmó un penal favorable al conjunto visitante. Harry Kane asumió la responsabilidad y convirtió desde los once pasos a los 54 minutos, reduciendo la diferencia a 2-1. Ese tanto modificó el ritmo del encuentro: Viking dejó de atacar con la misma continuidad y el Bayern München aumentó la presión sobre el área defendida por A. Østbø.
La reacción alemana fue inmediata. A los 60 minutos, Kane volvió a marcar, esta vez con asistencia de Joshua Kimmich, para establecer el 2-2 y completar su doblete. El delantero terminó como la figura estadística del Bayern München, con dos goles, cuatro remates al arco y una calificación de 8.2. La remontada parcial también reflejó la superioridad ofensiva visitante: Bayern terminó con 25 disparos, 17 de ellos desde dentro del área, y alcanzó un valor de goles esperados de 3.57, muy por encima del 0.64 de Viking. Sin embargo, la igualdad no resolvió el partido. Viking había perdido la ventaja de dos goles, pero todavía conservaba la capacidad de aprovechar los espacios que dejaba el Bayern München al adelantar sus líneas. Con el 2-2, el encuentro entró en una fase abierta, marcada por ataques rápidos, intervenciones de los arqueros y una tensión creciente en cada llegada.
Díaz adelanta al Bayern y Haugen empata en el minuto 90
El Bayern München completó la remontada momentánea a los 71 minutos. Luis Díaz recibió la asistencia de Konrad Laimer y marcó el 3-2, un gol que parecía premiar el dominio territorial del conjunto dirigido por V. Kompany. El visitante acumuló 66% de posesión, 536 pases totales y 15 tiros de esquina, mientras Viking intentaba resistir con menos tiempo de balón y una producción ofensiva mucho más limitada. Díaz aportó además dos disparos al arco en los 76 minutos que permaneció en el campo, confirmando su influencia en el tramo decisivo.
El partido volvió a cambiar a los 73 minutos, cuando Michael Olise recibió una tarjeta amarilla y, en la misma secuencia, fue expulsado. Con el Bayern München en inferioridad numérica, Viking recuperó impulso y comenzó a buscar el empate con mayor determinación. El conjunto local encontró espacios para insistir en los minutos finales, aunque la defensa alemana había soportado gran parte de la presión durante el segundo tiempo. Cuando el empate parecía cada vez más difícil, Herman Haugen marcó a los 90 minutos con una nueva asistencia de Zlatko Tripić y selló el 3-3. El tanto coronó una noche de máxima eficacia para Viking, que convirtió tres de sus oportunidades decisivas pese a terminar con apenas ocho remates. Tripić fue otra pieza determinante, con dos asistencias, mientras Christiansen, Stensness y Haugen aportaron los goles que mantuvieron con vida al equipo local hasta el último instante. El silbatazo final confirmó un empate de seis goles después de una remontada del Bayern München y una respuesta final del Viking.