Demirović rompe el empate al 20′ y adelanta al VfB Stuttgart
El VfB Stuttgart encontró el primer golpe de la noche al minuto 20, cuando Ermedin Demirović convirtió el 1-0 frente a Viking en la primera jornada de la fase de liga de la UEFA Champions League. La jugada comenzó con la intervención de Angelo Stiller, quien asistió al delantero bosnio para abrir un partido que hasta ese momento se mantenía equilibrado. El tanto no solo modificó el marcador, sino que confirmó la capacidad del conjunto alemán para transformar su dominio territorial en una ocasión decisiva dentro del área.
Demirović apareció en el momento exacto para darle dirección al ataque del equipo dirigido por S. Hoeneb. El VfB Stuttgart había asumido la iniciativa con una circulación más fluida y una mayor presencia en campo rival, pero necesitaba una acción concreta para convertir esa superioridad en ventaja. La definición del atacante cumplió esa función y obligó a Viking a abandonar cualquier planteamiento de espera.
El 1-0 también elevó la responsabilidad ofensiva del conjunto noruego, que respondió con sus tres hombres de ataque buscando conectar con mayor frecuencia. Para Stuttgart, en cambio, el gol significó una confirmación temprana de su plan: recuperar el control de la pelota, encontrar espacios entre líneas y buscar a Demirović en posiciones de remate. La asistencia de Stiller volvió a mostrar la importancia del mediocampista en la construcción de las acciones peligrosas, mientras que el delantero comenzó a convertirse en la figura central de una noche que todavía tenía reservado un desenlace mucho más contundente.
Tripić iguala al 22′, pero Stuttgart responde sin ceder el control
Viking reaccionó apenas dos minutos después del gol local y empató 1-1 al 22′ por medio de Zlatko Tripić. El delantero noruego aprovechó una asistencia de Henrik Bjørdal para devolverle la paridad al encuentro y castigar de inmediato cualquier desajuste del VfB Stuttgart tras su ventaja inicial. La respuesta visitante fue directa y mostró que el equipo de B. Aarsheim todavía tenía recursos para atacar con velocidad y precisión.
El empate cambió brevemente el pulso del partido porque eliminó la ventaja psicológica que Stuttgart había construido con su primer gol. Tripić, ubicado como referencia ofensiva, finalizó la acción con la contundencia necesaria para superar al guardameta F. Bredlow y llevar el duelo nuevamente a un escenario abierto. Bjørdal, además de participar en la asistencia, se convirtió en una de las piezas más activas de Viking durante el tramo ofensivo, conectando el juego de ataque con las llegadas de sus compañeros.
Sin embargo, la reacción del conjunto alemán fue inmediata y evitó que la igualdad se transformara en una recuperación completa del visitante. Stuttgart siguió buscando a sus atacantes mediante pases verticales y volvió a instalarse cerca del área de Viking. La defensa noruega tuvo que multiplicar sus esfuerzos para contener a Deniz Undav, Chris Führich y Demirović, mientras el mediocampo local recuperaba progresivamente la iniciativa. El 1-1 fue, por tanto, un giro importante, pero no consiguió cambiar de manera definitiva la dirección del encuentro: la respuesta de Stuttgart estaba a punto de llegar y tendría nuevamente al delantero bosnio como protagonista.
Demirović marca al 26′ y 32′ para sellar el 3-1 antes del descanso
El momento decisivo llegó entre los minutos 26 y 32, cuando Ermedin Demirović completó su triplete y transformó el empate en una ventaja de 3-1 para el VfB Stuttgart. Primero, al 26′, recibió la asistencia de Deniz Undav para anotar el segundo tanto del equipo alemán. Seis minutos más tarde, Undav volvió a participar como pasador y encontró nuevamente a Demirović, quien firmó el tercer gol local y dejó a Viking en una situación límite antes del descanso.
La secuencia fue determinante porque Stuttgart no permitió que el empate de Tripić se consolidara. Cada vez que Viking intentó reorganizarse, Undav y Demirović encontraron una conexión capaz de romper la estructura defensiva visitante. El mediocampista ofensivo asumió un papel clave al generar las dos asistencias consecutivas, mientras que Demirović mostró una eficacia extraordinaria: tres goles y tres remates al arco en una primera mitad en la que prácticamente todas sus intervenciones decisivas terminaron inclinando el marcador.
El 2-1 del minuto 26 devolvió la ventaja al equipo de Hoeneb, pero el tercer tanto, seis minutos después, tuvo un efecto aún más profundo. Viking dejó de perseguir un empate inmediato y pasó a necesitar una remontada de tres goles, mientras Stuttgart pudo administrar el ritmo con la tranquilidad de contar con una diferencia amplia. La combinación entre Undav y Demirović fue la explicación directa de ese cambio: dos asistencias del primero y tres definiciones del segundo en apenas doce minutos. El 3-1 quedó establecido al término del primer tiempo y se mantuvo hasta el final, con Demirović como la figura indiscutible del triunfo y con el VfB Stuttgart asegurando sus primeros tres puntos en la UEFA Champions League.