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U.N.A.M. – Pumas 3-3 Cruz Azul: empate con drama

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Huerta y Juninho ponen el 2-0 antes de la expulsión al 37′

U.N.A.M. – Pumas tomó el control del marcador con una ráfaga ofensiva que cambió por completo el inicio del partido ante Cruz Azul. Al minuto 10, Olávio Vieira dos Santos Júnio abrió el marcador tras una asistencia de Cesar Huerta, en una acción que premió la presión y la velocidad del conjunto universitario en los últimos metros. Apenas seis minutos después, Huerta amplió la ventaja con una definición que coronó la conexión entre ambos atacantes. El 2-0 parecía colocar a Pumas en una posición ideal, especialmente porque Cruz Azul no encontraba continuidad para superar la primera línea de presión local.

Sin embargo, la dinámica se alteró de forma drástica al minuto 37. Huerta, autor de un gol y una asistencia, recibió la tarjeta roja y dejó a U.N.A.M. – Pumas con diez jugadores durante más de cincuenta minutos. La expulsión obligó al equipo dirigido por E. Solari a replegarse y a proteger una ventaja que hasta ese momento había construido con autoridad. Cruz Azul asumió entonces una mayor iniciativa, aprovechó los espacios disponibles y comenzó a acumular posesión y llegadas cerca del área de Keylor Navas. El cuadro visitante terminó el encuentro con el 68% de la posesión, 30 remates y 18 disparos dentro del área, cifras que reflejaron el cambio de escenario después de la salida de Huerta. La primera gran ruptura del partido no fue únicamente el segundo gol universitario, sino la expulsión que convirtió una ventaja cómoda en una resistencia permanente.

Palavecino descuenta al 45+3′ y Morales devuelve el golpe al 49′

Cruz Azul encontró una respuesta inmediata antes del descanso, cuando Agustín Palavecino redujo la diferencia al minuto 45+3. El mediocampista recibió la asistencia de Jorge Rodarte y marcó un tanto que mantuvo con vida al conjunto celeste justo cuando Pumas parecía encaminado a llegar al entretiempo con dos goles de ventaja pese a jugar con un hombre menos. El 2-1 modificó la lectura del encuentro: Cruz Azul ya no necesitaba remontar una desventaja amplia, mientras que U.N.A.M. – Pumas debía administrar una ventaja mínima en inferioridad numérica.

La reacción universitaria, no obstante, fue inmediata. Robert Morales marcó el 3-1 al minuto 49 y volvió a ampliar la distancia apenas iniciado el segundo tiempo. El delantero aprovechó una de las pocas oportunidades claras de Pumas en esa fase y transformó la resistencia local en una nueva amenaza para la defensa visitante. Morales terminó con una valoración de 8.20 y dos disparos a puerta, mientras que Juninho recibió la calificación más alta del partido entre los futbolistas de Pumas, con 8.56, después de registrar un gol, una asistencia y dos remates a portería. El 3-1 parecía especialmente valioso por el contexto: Pumas había perdido a Huerta, pero consiguió castigar a Cruz Azul antes de que el dominio territorial del visitante se reflejara otra vez en el marcador. Durante varios minutos, la eficacia local mantuvo en pie una ventaja que los números generales del partido comenzaban a poner en duda.

Montaño al 64′ y Ebere al 85′ completan la remontada del 3-3

Cruz Azul no dejó de insistir y finalmente encontró el segundo descuento al minuto 64. Andrés Montaño, incorporado en la segunda mitad, marcó el 3-2 y devolvió al equipo visitante la posibilidad real de rescatar el partido. Su impacto fue inmediato: terminó con tres disparos a puerta y una valoración de 8.14, una de las mejores del encuentro. El tanto confirmó que el dominio territorial celeste podía traducirse en ocasiones concretas, aunque U.N.A.M. – Pumas todavía logró sostener la ventaja durante los minutos siguientes con intervenciones defensivas y atajadas de Navas.

La igualdad llegó al minuto 85, cuando Osinachi Ebere convirtió el 3-3 con asistencia de Nicolás Ibáñez. El atacante, que había ingresado durante el segundo tiempo, necesitó apenas 21 minutos para convertirse en una de las figuras decisivas del partido: anotó un gol, remató una vez entre los tres palos y recibió una calificación de 8.20. Cruz Azul había acumulado 18 tiros dentro del área, seis remates a puerta y 452 pases precisos, mientras que Pumas terminó obligado a defender durante largos tramos después de la expulsión de Huerta. Esa diferencia de volumen ofensivo explicó la presión final del conjunto celeste, pero el empate también mostró la capacidad de Pumas para resistir y golpear en momentos clave. El 3-3 quedó sellado en un cierre abierto, con Cruz Azul buscando la victoria y U.N.A.M. – Pumas protegiendo un punto conseguido después de jugar en inferioridad numérica durante más de una mitad.