Los Angeles Galaxy remontó una desventaja de 2-1 y derrotó 3-2 a Minnesota United FC en un partido de la jornada 26 de la temporada regular de Major League Soccer que cambió por completo durante el segundo tiempo. El encuentro comenzó con intensidad y produjo su primer gol a los 12 minutos, cuando Pablo Ruíz adelantó al conjunto visitante. Minnesota respondió antes de que se cumpliera la media hora: Marcus Caldeira empató a los 23, con asistencia de Wil Trapp, y Kelvin Yeboah convirtió un penal a los 28 para darle la vuelta al marcador. Esa ventaja de 2-1 se mantuvo hasta el descanso y durante buena parte del complemento, pero el Galaxy encontró otra respuesta en el tramo decisivo. João Klauss igualó a los 76 minutos tras una asistencia de Marco Reus, y cuatro minutos después Reus culminó la remontada con el 3-2 definitivo, servido por Lucas Calegari.
El primer golpe llegó en una fase temprana, cuando ambos equipos todavía buscaban establecer el ritmo del encuentro. A los 12 minutos, Pablo Ruíz apareció para marcar el 1-0 de Los Angeles Galaxy y obligar a Minnesota United FC a reaccionar desde una posición adversa. El equipo local no permitió que el gol modificara de manera definitiva el desarrollo de la primera mitad. Minnesota continuó buscando la portería visitante y encontró la igualdad once minutos más tarde. En el minuto 23, Wil Trapp participó en la construcción de la jugada y entregó la asistencia para Marcus Caldeira, quien convirtió el 1-1. La reacción local no se limitó al empate: el partido entró en un periodo de máxima actividad, con una amonestación para Robert Taylor a los 26 minutos y una nueva oportunidad para Minnesota casi de inmediato. En el 28, Kelvin Yeboah ejecutó un penal y puso el 2-1, completando una rápida remontada local después de haber comenzado abajo en el marcador.
Con la ventaja obtenida en apenas cinco minutos, Minnesota United FC cerró el primer tiempo al frente. El 2-1 reflejaba una primera mitad en la que el marcador había cambiado dos veces: primero con la ventaja del Galaxy y luego con la sucesión de goles de Caldeira y Yeboah. Drake Callender ocupó la portería local detrás de una línea formada por Carlos Harvey, Morris Duggan y Nicolás Romero, mientras Kyle Duncan, Owen Gene, Wil Trapp y Anthony Markanich iniciaron en la zona media. Joaquín Pereyra acompañó a Caldeira y Yeboah en el frente ofensivo. Por el lado visitante, JT Marcinkowski comenzó bajo los tres palos, con Calegari, Jakob Glesnes, Justin Haak y Julián Aude en defensa. Erik Thommy y Pablo Ruíz partieron en el mediocampo, con Robert Taylor, Hirving Lozano y Harbor Miller por detrás de Kyogo Furuhashi. Después del descanso, el resultado permaneció 2-1 mientras ambos conjuntos preparaban los movimientos que terminarían definiendo el encuentro.
La transformación del partido comenzó alrededor de la hora de juego. Greg Vanney recurrió a João Klauss y Marco Reus, quienes terminaron teniendo una intervención directa en los dos goles de la remontada visitante. Minnesota también modificó su formación durante el complemento: Tomás Chancalay entró por Kelvin Yeboah a los 67 minutos, después de que el delantero local hubiera marcado el penal del 2-1. Poco después se produjeron nuevos movimientos, con John Nelson y Lucas Sanabria incorporándose al desarrollo del encuentro para Los Angeles Galaxy. A los 69 minutos, Carlos Harvey recibió la tarjeta amarilla de Minnesota, igualando el registro disciplinario después de la amonestación mostrada a Taylor en la primera mitad. Cameron Knowles volvió a mover a su equipo a los 73 minutos, cuando Jefferson Díaz reemplazó a Morris Duggan. Para ese momento, Minnesota seguía conservando la ventaja mínima, pero el Galaxy ya había renovado sus opciones ofensivas para afrontar el cuarto de hora final.
La resistencia local terminó a los 76 minutos. Marco Reus intervino como asistente y encontró a João Klauss, quien marcó el 2-2. El gol anuló una ventaja que Minnesota había protegido desde el minuto 28 y abrió un nuevo escenario para el cierre. Klauss, incorporado durante el segundo tiempo, aprovechó su participación para devolver al Galaxy al partido justo cuando el margen de reacción comenzaba a reducirse. Minnesota pasó de administrar un resultado favorable a necesitar otro gol para recuperar el control. La igualdad, sin embargo, se mantuvo solamente cuatro minutos. Los Angeles Galaxy volvió a avanzar y Lucas Calegari entregó la asistencia para Reus, quien finalizó la jugada en el minuto 80. Su definición estableció el 3-2 y completó una remontada visitante construida con dos goles entre los minutos 76 y 80. Reus pasó así de asistente en el empate a autor del tanto que decidió el encuentro.
Minnesota United FC respondió con dos cambios a los 82 minutos, inmediatamente después de quedar abajo. Nectarios Triantis sustituyó a Wil Trapp, autor de la asistencia para el primer gol local, y Maurice Malone ingresó en lugar de Marcus Caldeira, responsable del empate parcial de la primera mitad. Los movimientos buscaron renovar al equipo para los minutos finales, pero el marcador ya no volvió a cambiar. El Galaxy protegió la ventaja alcanzada por Reus y realizó una última modificación en el tiempo agregado: Maya Yoshida entró por Robert Taylor a los 90+2 minutos. La sustitución llegó cuando el conjunto visitante estaba a punto de confirmar un triunfo que había parecido lejano durante gran parte del partido. Minnesota había tenido el 2-1 desde antes de la media hora y lo sostuvo hasta el minuto 76, pero terminó sin encontrar un tercer gol después de la reacción encabezada por los suplentes del Galaxy.
El silbatazo final del árbitro Sergii Demianchuk confirmó el triunfo 3-2 de Los Angeles Galaxy sobre Minnesota United FC. Pablo Ruíz abrió la cuenta a los 12 minutos, Marcus Caldeira empató a los 23 con pase de Wil Trapp y Kelvin Yeboah convirtió el penal que dejó el encuentro 2-1 al descanso. Esa secuencia pareció encaminar la noche para el conjunto de Cameron Knowles, que mantuvo la ventaja durante 48 minutos de juego. La resolución llegó en el último cuarto del partido: João Klauss marcó el empate a los 76 tras la asistencia de Marco Reus, y el propio Reus anotó el gol ganador a los 80 con servicio de Lucas Calegari. Los Angeles Galaxy pasó así de perder 2-1 a imponerse 3-2 en apenas cuatro minutos, cerrando una remontada que tuvo como protagonistas decisivos a Klauss y Reus.