Matheus Cunha abrió el camino con el 1-0 al minuto 27
Matheus Cunha fue una de las figuras determinantes en la victoria 4-0 del Manchester United sobre Sabah FA en la primera jornada de la League Stage de la UEFA Champions League. El mediocampista brasileño rompió el equilibrio al minuto 27, cuando convirtió el primer gol del encuentro tras una asistencia de Patrick Dorgu. Su intervención permitió al conjunto inglés tomar el control del marcador y establecer la base de una actuación dominante desde la primera mitad, que terminó con ventaja de 3-0 para el equipo local.
El tanto de Cunha tuvo un peso especial porque llegó en un momento en el que Manchester United necesitaba transformar su superioridad en ocasiones concretas. El jugador respondió con precisión dentro del área y puso en marcha una goleada que también incluyó los goles de Bruno Fernandes, Benjamin Šeško y Lisandro Martínez. Cunha completó los 90 minutos y terminó con una calificación de 8.2, la más alta del partido junto con Fernandes. Además de marcar, registró tres tiros a puerta, una cifra que refleja su constante presencia ofensiva y su capacidad para poner a prueba al guardameta de Sabah FA.
Matheus Cunha mantuvo la amenaza ofensiva durante los 90 minutos
La influencia de Matheus Cunha no se limitó al gol que abrió el marcador. El atacante permaneció en el campo durante todo el partido y sostuvo una amenaza permanente frente a una defensa que terminó concediendo cuatro goles. Sus tres remates entre los tres palos fueron la cifra individual más alta registrada en el encuentro, una muestra de que buscó participar activamente en la finalización de las jugadas y no desapareció después de adelantar al Manchester United.
Con una calificación de 8.2, Cunha confirmó su importancia en una noche en la que Manchester United controló el 58 % de la posesión, completó 571 pases precisos y generó 21 remates. Aunque esas cifras corresponden al rendimiento colectivo, la actuación del brasileño destacó por su eficacia: convirtió una de sus principales oportunidades, exigió en repetidas ocasiones al arquero rival y ayudó a que la ventaja local creciera hasta el 3-0 antes del descanso. Su continuidad durante los 90 minutos también subrayó el valor que tuvo para el equipo en un partido que terminó con una victoria contundente y una portería visitante sin registrar tiros a puerta.