Houston Dynamo y FC Cincinnati empataron 2-2 en un partido de la temporada regular de la Major League Soccer que cambió por completo después del descanso y terminó resolviéndose en el séptimo minuto del tiempo agregado. El conjunto dirigido por Ben Olsen tomó una ventaja de dos goles gracias a Guilherme y Mateusz Bogusz, pero la visita respondió mediante Bryan Ramirez y Kévin Denkey. Desde el comienzo, Houston intentó establecerse con su formación 4-4-2, con Artur y Héctor Herrera en el mediocampo, Lawrence Ennali y Bogusz acompañando el avance, y Guilherme junto a Agustín Bouzat en la línea ofensiva. Cincinnati se presentó con un 3-4-3 encabezado por Evander, Denkey y Gerardo Valenzuela. La primera mitad avanzó sin goles durante más de media hora, con ambos equipos buscando espacios y tratando de darle continuidad a sus posesiones. La ruptura llegó a los 38 minutos, cuando Guilherme encontró la oportunidad que necesitaba Houston y convirtió el 1-0. El delantero culminó la acción con un remate que puso por delante al equipo local y estableció la diferencia con la que los dos conjuntos se marcharon al descanso.
El gol de Guilherme modificó el cierre del primer tiempo. Houston, ya con la ventaja, protegió el resultado durante los minutos restantes y evitó que Cincinnati igualara antes del entretiempo. El cuadro visitante trató de responder con la participación de Evander y Denkey en campo contrario, pero Jonathan Bond conservó su portería sin goles durante la etapa inicial. La defensa local, integrada de arranque por Felipe Andrade, Antônio Carlos, Lucas Halter y Franco Negri, sostuvo el 1-0 hasta la pausa. Cincinnati, por su parte, tuvo que reorganizarse después de quedar en desventaja pese a haber comenzado con Miles Robinson, Nick Hagglund y Samuel Gidi como sus tres defensores. El marcador al descanso dejó el encuentro completamente abierto, aunque Houston había conseguido llevarlo al escenario que buscaba: ventaja mínima y la posibilidad de aprovechar los espacios que aparecerían cuando el rival adelantara sus líneas. Esa situación se hizo todavía más favorable para el Dynamo apenas comenzó el complemento, en una de las acciones que parecía encaminar definitivamente la noche.
A los 50 minutos, Mateusz Bogusz convirtió un penal y amplió la ventaja de Houston a 2-0. El mediocampista asumió la responsabilidad desde los once pasos y superó a Roman Celentano, dando al equipo de Ben Olsen un segundo golpe poco después de la reanudación. La diferencia de dos goles colocó a Cincinnati ante la necesidad de reaccionar de inmediato. Cinco minutos más tarde se produjo una triple modificación en el conjunto visitante, con movimientos que involucraron a Ender Echenique, Bryan Ramirez, Obinna Nwobodo, Tom Barlow, Nick Hagglund y Teenage Hadebe. Pat Noonan utilizó esa ventana para renovar varias zonas al mismo tiempo y darle otra configuración a su equipo cuando todavía quedaba más de media hora por jugar. Houston trató de administrar la ventaja y mantener el orden que lo había llevado hasta el 2-0, mientras Cincinnati comenzó a aumentar su presencia cerca del área de Bond. El partido entró entonces en una fase distinta, con la visita obligada a avanzar y el local intentando controlar cada transición sin renunciar a la posibilidad de sentenciar el resultado.
Ben Olsen realizó su primer movimiento a los 68 minutos, en una modificación que involucró a Agustín Bouzat y Diadié Samassékou. Sin embargo, cinco minutos después llegó la acción que devolvió a Cincinnati al partido. Bryan Ramirez marcó el 2-1 a los 73 minutos después de una asistencia de Kévin Denkey. La conexión entre ambos recortó la diferencia y transformó el tramo final en una lucha por un resultado que pocos minutos antes parecía estar bajo el control de Houston. Ramirez aprovechó la oportunidad y convirtió con un remate a portería, mientras Denkey participó directamente en la preparación de la jugada. El gol obligó al Dynamo a afrontar los últimos minutos con una ventaja mínima y le dio a Cincinnati una posibilidad concreta de completar la remontada. Desde ese momento, cada avance visitante adquirió mayor importancia y cada intervención de la defensa local se volvió decisiva. Bond, que había mantenido su arco intacto durante todo el primer tiempo, quedó nuevamente bajo presión mientras Cincinnati buscaba el empate con Denkey como una de sus principales referencias en el área.
Houston respondió con dos modificaciones a los 82 minutos, mediante movimientos que involucraron a Lawrence Ennali, Ibrahim Aliyu, Héctor Herrera y Matthew Arana. Los cambios llegaron cuando el equipo local necesitaba sostener el ritmo y atravesar sin daños una recta final cada vez más exigente. Cincinnati mantuvo su búsqueda y volvió a modificar su estructura a los 85 minutos con Pavel Bucha y Kyle Smith involucrados en el relevo. Tres minutos después se produjo otro cambio visitante, esta vez con Gerardo Valenzuela y Ayoub Jabbari. El marcador continuaba 2-1, pero el encuentro ya se disputaba bajo una tensión creciente. Cincinnati había encontrado el primer descuento y siguió empujando por una segunda oportunidad, mientras Houston intentaba alejar el juego de su área y consumir los minutos restantes. La ventaja local sobrevivió al tiempo reglamentario, aunque el desenlace todavía reservaba dos episodios importantes. En el 90+5 se registró la última modificación de Houston, con Guilherme y Duncan McGuire involucrados en el movimiento, justo antes de la acción que terminó cambiando el resultado definitivo.
La jugada decisiva llegó en el séptimo minuto del tiempo agregado. Kévin Denkey convirtió de penal el 2-2 para FC Cincinnati y completó la reacción visitante después de haber participado también en el gol de Ramirez. El delantero tomó la responsabilidad en el momento de mayor presión y marcó desde los once pasos para borrar la ventaja que Houston había construido con Guilherme y Bogusz. El tanto significó un golpe final para el equipo local, que había estado 2-0 arriba desde los 50 minutos y se encontraba a pocos instantes de cerrar el partido. Para Cincinnati, en cambio, representó la culminación de una remontada trabajada durante todo el segundo tiempo. Denkey pasó de asistidor en el 2-1 a goleador en el 2-2, convirtiéndose en la figura central de la respuesta visitante. Jair Antonio Maruffo condujo un cierre marcado por el penal y la igualdad tardía, después de una segunda mitad en la que se anotaron tres de los cuatro goles del encuentro. Ya no hubo tiempo para que ninguno de los dos equipos encontrara una nueva ventaja.
El silbatazo final confirmó el empate 2-2 entre Houston Dynamo y FC Cincinnati en la jornada 26 de la temporada regular. Houston abrió el marcador a los 38 minutos por medio de Guilherme y comenzó el complemento con el penal convertido por Bogusz a los 50. Cincinnati reaccionó tras sus modificaciones, descontó a los 73 con Bryan Ramirez luego de la asistencia de Denkey y alcanzó la igualdad en el 90+7 mediante el penal ejecutado por el propio atacante. El desarrollo dejó dos mitades claramente diferenciadas: la primera terminó con ventaja mínima del Dynamo, mientras la segunda comenzó con el 2-0 local y concluyó con la recuperación completa del conjunto visitante. Guilherme sostuvo el protagonismo ofensivo de Houston hasta el tramo final, Ramirez dio inicio a la remontada y Denkey intervino directamente en los dos goles de Cincinnati. De esa manera, un encuentro que parecía encaminado a una victoria local terminó con reparto de puntos tras una última acción que fijó el marcador definitivo.